viernes, 9 de noviembre de 2018

INTRODUCCIÓN. Recuerdos de Rogelio Garcés Galindo, Capitán de la Marina Mercante, Master Mariner y Comisarío de Averías.


 INTRODUCCIÓN

El mayor interés en relatar estas memorias, recuerdos, o como quieran llamarle, me surgió volviendo a mirar un pequeño libro de hueso que comenzó a escribir mi abuelo Francisco, el Yayo, como siempre le llamábamos. el día que se casó, aunque luego puso un par de notas de la fecha de su nacimiento y de la de mi abuela.

Así que si dentro de más de cien años, como hoy me ocurre a mí, a algún nieto mío se le ocurre leerlo, que lo haga con el mismo cariño que yo; y como dice mi abuelo en varias partes del mismo, que sea para bien.

Este libro, del que más adelante pretendo poner todas sus páginas, lo recibí cuando falleció mi tío Pepe –el último de esa generación–, y las anotaciones son de nacimientos, fallecimientos y bodas, siendo la última anotación la muerte de su esposa. Queda un pequeño espacio en el que a veces he estado tentado de hacer el asiento de su fallecimiento, pero muchas veces me he preguntado si debo hacerlo o dejarlo tal como está, así que de momento no he decidido nada sobre ello.

Lo empezó a escribir en 1907, con la anotación de su matrimonio, siendo la última el 3 de Abril de 1967, cuando fallece mi abuela; es muy curioso como va cambiando la escritura con el paso de los años: la primera, firme, y la última temblorosa. Los años y todo lo ocurrido, como se ve en el libro, le dejaron mella.

Quiero también que sirva como recuerdo a todos los seres queridos que ya no se encuentran entre nosotros, y mi cariño a ellos, aunque es posible que a veces no se lo demostrara como debía.

Por supuesto que quiero recordar a mi mujer, María José, a mis hijos Pablo y Jorge, sus mujeres Patricia y María Jesús, y a mis nietos Pablo, Rosario, Carmen, Nicolás y Jorge. 

 Dudo mucho que este libro, una vez encuadernado, dure más de 100 años, pero sí espero que perdure en uno de los actuales soportes informáticos o en otros que puedan venir y a los que pueda ser transferido más adelante. 

No quiero que nadie piense que es un historial profesional, ya que a muy pocas de las anécdotas que relato se les puede dar tal tratamiento, sólo intento que sirva de entretenimiento a quién pueda leerlo. 

Comienzo ahora lo que he decidido llamar “Recuerdos Náuticos”. Los he dividido en capítulos: los tres primeros comprenden los años 1948 a 1966, mis primeros recuerdos relacionados con el mar y la fecha en la que obtuve el título de Alumno de Náutica; el resto de los capítulos se corresponden con cada enrole de la Libreta de Navegación.

Empecé a escribirlas en Playamar, Torremolinos, a principios del año 2010, y no sé cuando las terminaré, aunque espero que no se demoren mucho.

Quiero pedir disculpas si alguien se puede sentir molesto, no lo estoy haciendo con esa intención y también aclarar que no he sido nunca racista y el empleo de “moros” o “negros” no lo hago de manera vejatoria, lo he empleado siempre y nunca con ánimo de rebajar a nadie.

En la última página hay un hueco que podría servir para hacer la última anotación, su fallecimiento y aunque lo he pensado muchas veces nunca me he decidido a hacerlo.
El libro consta de 6 páginas solamente, y voy a ponerlas a continuación:        

La boda de mis abuelos, y el nacimiento de sus hijos Paquito y Pepito.                                              
En la segunda página aparecen los nacimientos de su hijo Rogelio, mi padre, de mi abuelo, de mi abuela y de su hija María de la Concepción, Conchita. 

      Página 3, en la que anotó el fallecimiento de su hijo Paquito y el de su hija Conchita.
       
En la página 4, el matrimonio de su hijo José y el de su hijo Rogelio.


     En la página 5, el nacimiento de sus nietos Paquito, Rogelito y Conchita.

        
En la página 6 -última- el fallecimiento de su esposa

Este libro fue la única herencia que recibimos los Garcés de mi tío Pepe. Pienso que su mujer Mercedes rendirá cuentas por lo que por sobrevivirle hizo con los bienes de ambos; y digo esto porque no tuvieron hijos, y a menos que lo hubiera gastado todo, han ido a su familia, que tenía el mismo derecho que nosotros; que les aproveche a la familia Canovaca.

Este suceso no es nuevo en la familia, pues con mi tío abuelo Ramón pasó lo mismo: falleció él primero, y su mujer Trini tiró siempre para su familia, por lo que los Garcés nunca vimos nada.

No es que reclame nada con estas palabras pero al menos que lo sepan aquellos que puedan leer este libro.



lunes, 5 de noviembre de 2018

Recuerdos de Rogelio Garcés Galindo, Capitán de la Marina Mercante, Master Mariner y Comisarío de Averías.

Recuerdos de mis primeros 50 años de vida, donde relato anécdotas, y cosas que me han sucedido, la mayoría en mis años de navegación, aunque no siempre he estado navegando, pues por unas u otras causas he trabajado en tierra algunos años.

A partir de 1994 y hasta finales de 2001, estuve de Director de Opemar, una empresa estibadora en el puerto de Málaga, pero esto, de momento, no he querido incluirlo.

Espero que sirva como entretenimiento a quien pueda leer este blog.

El prólogo es de un amigo, que también hizo un repaso a mis escritos, gracias por ello.




PRÓLOGO

Alejado de cualquier atisbo de academicismo, estamos ante el relato del día a día de toda una vida dedicada al mar, elaborado con la sencillez de lo coloquial, lo que, en mi opinión, le imprime un carácter más personal de lo que cabría esperar. Se trata de un trabajo en el que el autor, Rogelio Garcés, a la sazón Capitán de la Marina Mercante Española, narra sus vivencias como marino a lo largo de las costas y los mares de todo el mundo, en una memoria sumamente interesante para los amantes del mar y la navegación.

Una vida con incógnitas y grandes sacrificios, pero al mismo tiempo cautivante, llena de anécdotas, experiencias magníficas y aprendizajes. En ellas, Garcés nos muestra cómo comprendió el porqué de todos los momentos, personas y situaciones que se le presentaron en su vida de marino.

Al leer el borrador de estas memorias, que mi buen amigo me ha adelantado a fin de que disponga de argumento para la creación del prólogo, me lo he imaginado erguido en su puesto de mando, en el puente, oteando el horizonte, como intentando vislumbrar la costa, destino de su próxima arribada.

Y me lo imaginé aguzando el oído tratando de captar las notas de la melodía surgida de las olas embistiendo sobre las amuras de proa. Y en un vano intento por percibir, deslizándose bajo la quilla, una inacabable corriente de agua.

Sabemos que la incomunicación tiene mucho que ver con el absurdo, en el sinsentido de eso que llamamos realidad. Un absurdo visto desde la fecunda herencia kafkiana, donde no es raro encontrar escenarios insospechados, y misteriosos por lo imprevisibles. Buena prueba de ello son estas memorias de un profesional del mar –o de la mar, como el autor gusta en llamar– que tienen su contrapunto en lo personal y cotidiano de un ser humano, carente de connotaciones profesionales.

Y es que todo puede ser contado, si encontramos la forma de hacerlo. Y desde muy temprano, los seres humanos, a diferencia de los animales, aprendimos a contar. De ahí la frase hecha “Vivir para contarlo”, con su variación, empleada por Gabriel García Márquez en sus memorias: “Vivir para contarla”. Se cuenta para algo, pues la narración no admite disgresiones, es un mecanismo de relojería en el que cada palabra es imprescindible. No pueden faltar ni sobrar.

A menudo me ocurre que, con la mente, convierto mis sueños en relatos. Es una de las experiencias literarias más complejas y difíciles, pero también de las más gratificantes. Es una forma de exorcismo: en los sueños hay una serie de símbolos y una moral, que a veces se trata de desvelar con la palabra.

Sin la menor duda, Rogelio Garcés ha sido un  soñador de su propia vida hasta que, a modo de liberación y para goce de sus lectores, se ha atrevido a dar forma inteligible a sus sueños transformándolos en palabras. Sueños en los que, a menudo, su esposa, María José, y sus hijos, Pablo y Jorge, adquieren un relevante protagonismo.
Les sugiero que no se pierdan ni un solo párrafo  de este trabajo que si –insisto– desajustado a cualquier tipo de régimen académico, es, sin embargo, entrañable desde el más absoluto punto de vista humano.

Estoy seguro de que disfrutarán con su lectura.

Carlos F. Huelin

Periodista



miércoles, 24 de octubre de 2018


MIRZAK

Hace ya dos meses largos que ni escribo ni publico nada en el blog del “Circulo Marítimo”, a pesar de que hay muchos amigos y lectores que me lo solicitan, pero los meses de Agosto y Septiembre han sido horribles para mí en el aspecto físico, hasta tal punto que ha pasado por mi cabeza mandar todo al garete dando por finalizado mi entretenimiento favorito. Pero hace unos días ha sucedido en mi vida un hecho que incluso podría servir para escribir el guión de una película y que me ha impulsado a tomar la determinación de que al menos, una vez más ponerme delante del ordenador para poder contar una bella historia, una historia que nada tiene que ver con barcos ni con la mar, como corresponde a este blog que está destinado a escribir temas náuticos.
Sé de antemano que escribirla va a suponer para mí un gran sacrificio y una tristeza agridulce ya que se trata de recordar una parte de mi vida familiar durante la cual fui muy feliz y que por desgracia ya pasó a ser historia. Es una historia bastante larga y puede ser que muchos lectores se cansen, pero les aseguro de antemano que merece la pena ser leída hasta el final donde se produce el verdadero desenlace de la misma.

Comenzaré por decirles a los que no tienen nada o poco conocimiento del “Firmamento” y de las estrellas que lo componen, que MIRZAK es el nombre de una estrella al mismo tiempo que se trata del nombre de nuestra última mascota, que resulta ser la verdadera protagonista de ésta para mí bella historia.
La historia comenzó a fraguarse cuando se aprobó la Ley de Divorcio en el año 1981, cambiamos nuestro domicilio de Bélgica donde vivíamos desde el año 1967 por el de Málaga una vez que pudimos contraer matrimonio según la nuevas leyes españolas, lo hicimos pensando en que mi esposa podría acompañarme en algunos de mis viajes y así fue hasta que comprobamos que los mareos eran tan grandes que resultaban dañinos para su salud. En vista de este imprevisto inconveniente, para no estar con los brazos cruzados mientras yo navegaba, Greta se inscribió en una escuela taller de tejidos llamada "La Madraza", allí permaneció aprendiendo a tejer tanto en bajo como en alto liso, hasta que cerraron por falta de subvención ya que la escuela dependía de la Diputación de Málaga y cerraron el grifo.

Yo pasé a convertirme en emérito en Julio de 1988 cuando cumplí los 55 años de edad, aquel mismo año me inscribí en la Escuela de Arte y Oficios en unos cursos monográficos de ebanistería, tema que siempre me había gustado, hice los tres cursos que eran los permitidos y durante los cuales aprendí a manejar todo tipo de máquinas tanto eléctricas como manuales que me permitieron hacer muebles de todo tipo.
El problema de estas aficiones, tanto la mía como la de mi esposa era que ocupaban mucho espacio, el apartamento donde vivíamos a pesar de ser grande se nos quedó pequeño; por si fuera poco, era en una planta 15 y cada vez que el conserje me veía meter material en el ascensor ponía cara de mala uva, esto nos indujo a buscar otro tipo de vivienda. Nos trasladamos al Rincón de la Victoria donde compramos un chalet precioso en el cual yo podía disponer de un garaje de 60 m2 para montar mi taller de carpintería y mi esposa disponía de espacio más que suficiente para montar todos sus telares.

Durante la primera noche que dormíamos en el chalet ya tuvimos la visita de ladrones que ignoraban que la casa ya estaba habitada y eso nos llevó a la conclusión de que teníamos que tener un perro. Así lo hicimos y a los pocos días compramos un pastor alemán o mejor dicho una pastora, a la cual bautizamos con el nombre de “Lubas”. Esa perra durante los ocho años que vivió con nosotros nos proporcionó muchas alegrías además de seguridad, aunque resultó ser muy cabezona. Se le puso un instructor que le enseñó las cuatro reglas principales de comportamiento, pero todo cuanto aprendió dentro del recinto de la casa, una vez fuera ella iba a su bola. A la hora de comer era un suplicio, tuvimos que darle de comer como si fuera una persona, con una cuchara.
Cada vez que la perra tenía el celo, un perrillo que vivía en frente venía a ver si podía entrar por algún hueco y en vista de que no tenía ninguna posibilidad se sentaba delante de la puerta los días que fuesen necesarios y se contentaba el pobre simplemente con olerla, como ni siquiera sabía cómo se llamaba el perrillo, yo le di el nombre de “Yiyi el amoroso”.  Lubas nunca tuvo una camada, la única vez que intentamos cruzarla fue un rotundo fracaso.  El pastor que nos cedieron para efectuar el cruce, por lo visto había visto muchas corridas de toros donde actuaba Curro Romero, y el pobre siempre intentaba  entrar por el costado. Después de tres días de inútiles intentos la perra ya no quería saber nada y el pretendiente que estaba agotado de tantos intentos lo devolvimos a sus propietarios. Lubas solía tener embarazos psicológicos y con el tiempo terminaron por salirle bultos en las mamas, lo cual nos obligó a pasarla por el quirófano.  El veterinario nos la trajo operada y convaleciente y la acomodamos en el porche  donde ya tenía su cama preparada de siempre para que se recuperase. Todos los días me levantaba temprano para ver como se encontraba pero al tercer día no la veía por ningún lugar de la casa, se me ocurrió mirar en la piscina y allí estaba la pobre ahogada, lo mismo que como si se hubiera tirado de cabeza. Avisamos al veterinario que llegó lo antes posible, la sacó del agua ya completamente rígida y para poderla meter en el saco que traía preparado no tuvo más remedio que quebrarle las extremidades. Mi esposa que presenció la operación quedó traumatizada y durante algunos meses sufrió una fuerte depresión y un carácter bastante poco agradable.

Recibimos la visita de una amiga, después de una larga tarde de charla, la amiga habló conmigo  y me recomendó que la mejor forma de darle un cambio a la situación era traer otro perro a casa que la hiciera olvidar a Lubas. Hablamos largo y tendido sobre este tema. Greta era bastante reacia a lo de tener un nuevo perro, pero al final pude convencerla y corría ya el año 2002, creo recordar que era el mes de Mayo cuando paseando por el pueblo en la tienda de mascotas “DON ANIMAL” vimos en el escaparate que tenían dos cachorros de pastor belga de la raza TEVEUREN. Cogimos una al azar porque resultaban ser idénticas. Le pusimos el nombre de MIRZAK y no las trajimos a casa.  En ese momento volvió a entrar la alegría en la casa y en nuestras vidas, mi esposa se fue recuperando del trauma sufrido con la anterior y yo solía gastarle la broma de que con Mirzak (como era belga) se entendía mejor al poder hablar el mismo idioma.

Mirzak resultó ser una perra muy cariñosa pero al mismo tiempo muy juguetona y traviesa. Su juego preferido era siempre que podía entrar en la cocina, coger un cuchillo entre los dientes y venir para enseñar lo que tenía y que la persiguiéramos para quitárselo. Odiaba el sonido de los teléfonos móviles, siempre que tuvo la ocasión trituró más de uno haciéndolos añicos  y se quedaba tan pancha como si no hubiera roto un plato. Era más lista que los ratones coloraos, cuando me veía con las llaves del coche en la mano se iba directamente a la jaula para que yo pudiese abrir la cancela sin temor a que se escapase, cosa que por descuido nuestro sucedió en varias ocasiones, pero cuando comprobaba que nadie la perseguía se volvía a casa, pero cosa curiosa nunca quería entrar en la casa por la cancela por donde salía el coche , se sentaba delante de la puerta peatonal y hasta que no la abríamos no entraba en la casa.
Cuando llegaba el verano y venían los nietos de vacaciones el jolgorio aumentaba  de forma alarmante, sobre todo cuando se metían en la piscina ya que no paraba de dar vueltas a la misma ladrando y saltando. Una tarde apareció con las gafas de la nieta pequeña entre los dientes y nos dio un gran susto ante el temor de que las pudiera triturar como solía hacer con los móviles, pero solo quedó en el susto.

Con mi esposa tenía un trato especial, durante nuestra estancia en el Rincón de la Victoria, Greta perteneció a la Asociación de mujeres de la Axarquía “AMUASA” donde impartió durante bastantes años clases  de RETACERÍA que resultó ser su entretenimiento más bonito. Los días que iba a dar clases, la perra permanecía echada en la puerta desde que se marchaba por la mañana hasta que volvía al mediodía, y un día que la perra logró escaparse fue para ir a reunirse con ella en la sede de la Asociación.  Allá donde se encontrara la perra iba a sentarse a su lado, eso la llevó a consentirle muchas cosas, la dejó entrar en la casa, cosa que nunca le permitió a Lubas, y eso trajo consigo que la perra por las noches entraba en el salón para ver la televisión junto a nosotros, eso sí, parecía que tenía un reloj incorporado porque a las doce en punto se levantaba y se iba directamente al dormitorio y se echaba junto a la alfombra del lado que dormía Greta y en toda la noche no se movía de su lado.
Mi reencuentro con Mirzak

Por todo lo narrado aquí y por muchas más que ya escapan a mi memoria, cuando en el año 2006 decidimos vender el chalet, porque ya no podíamos físicamente dar más de sí, nos encontramos con el dilema de qué hacer con la perra; el apartamento que habíamos alquilado cerca de la playa en la zona de Pedregalejo no admitían animales y mucho menos en la residencia a la cual nos pensábamos trasladar una vez que estuviese terminada. A través de una amiga encontramos a una familia que tenía tres hijos de mediana edad y que estaban dispuestos a quedarse con la perra una vez que la hubieran visto, esta familia vivía en el Puerto de la Torre. Un día se presentó la familia al completo para ver a la perra, los niños quedaron encantados y por lo tanto poco tuvimos que hablar, el tiempo justo para preparar los papeles y la documentación de Mirzak.  El verla partir nos produjo una gran tristeza, habían sido cuatro años de cariño y de alegría lo que había aportado a nuestras vidas, no obstante esta separación mi esposa la soportó con más entereza.
En el año 2010 una vez finalizada las obras del Residencial nos trasladamos a ella, que se encuentra situada colindando al sur de la venta llamada “JOSÉ CARLOS”. Durante muchos años nunca perdimos la esperanza de encontrarnos con  Mirzak en el Puerto de la Torre, incluso con el coche recorrimos muchas de las urbanizaciones que componen este distrito de Málaga pero siempre fue con resultado negativo y con el tiempo perdimos toda la esperanza.

Desgraciadamente mi esposa falleció en Noviembre del 2016 después de una larga enfermedad y yo con 85 años ya no estoy para tirar cohetes. MI hija Marina que vive en Madrid, de vez en cuando viene a Málaga para darme un repaso. Precisamente el día 18 se encontraba aquí porque había venido para acompañarme al médico. Por la tarde una de las empleadas le dijo a mi hija que una chica había llamado por teléfono preguntando si vivía aquí un señor que se llamaba Arturo, le informó que si quería volver a ver a su perra Mirzak debía ponerse en contacto con el teléfono…………. Mi hija dudó si darme la información por temor a que me produjera una reacción mala debido a mi estado físico, pero decidió por decírmelo  y aunque al principio me produjo una gran impresión, enseguida me repuse y le dije que llamase enseguida al teléfono que la chica había proporcionado para concertar un encuentro lo antes posible. En diez minutos nos encontrábamos en la venta de José Carlos, ya que la chica vivía en una finca colindante al norte de dicha venta. Tantos años viviendo a tiro de piedra sin saberlo, las jugarretas que nos gasta la vida.
Narrar el encuentro con Mirzak no resulta nada fácil, ha sido uno de los momentos más emotivos que haya podido vivir en mi vida.

Amanda (que así se llama la nueva propietaria), nos esperaba a pie de carretera dada la cercanía de su domicilio. Cuando la vimos se me hizo un nudo en la garganta, los ojos se me llenaron de lagrimas y me quedé momentáneamente sin habla. Mirzak tiene en la actualidad 17 años, 13 que se la entregamos a la familia de Amanda y que por aquel entonces era una jovencita. En la actualidad es una señorita que se hizo veterinaria por amor a los animales y gracias a ella y a sus cuidados Mirzak ha conseguido llegar a los 17 años aunque en realidad su salud resulta muy precaria. Cuando Amanda dejó suelta a Mirzak, la perra se dirigió directamente hacia mi hija y hacia mí, nos olió y nos lamió la mano que le tendíamos y desde ese preciso  momento no se quiso separar de nosotros. Nos sentamos en la terraza de la venta y se  echó sobre nuestros pies para que la acariciásemos y ya no se movió hasta que dimos por terminado el encuentro. Cuando pude recuperar el habla y se calmaron los sentimientos hablé con Amanda y ella me puso al corriente someramente de la vida que había llevado Mirzak durante esos trece años, del cariño que ellos habían recibido y lo que había significado para sus vidas. Me explicó que muchas veces había estado tentada de llamar por teléfono, que un dia por otro en que se armó de valor lo había ido dejando hasta que llegó el día en que se dijo de hoy no pasa.
Todo el tiempo que estuvimos hablando, de mi mente  no se apartó la figura de Greta, pensando en lo feliz que ella hubiera sido ese día pero las circunstancias son las que son y no tenemos más remedio que aceptarlas tal y como nos vienen dadas. Yo doy por terminado mi relato porque tengo que dejar reposar todos los sentimientos que he vivido durante estos últimos días, dando las gracias a los que han tenido la paciencia de aguantar hasta el final de esta historia.

Capitán Arturo de Bonis             

                   

viernes, 15 de junio de 2018


SURTIDO DE DIVAGACIONES

Buenos días amigos: Mi artículo de hoy será un popurrí de noticias, una mezcla de todo un poco de lo que está ocurriendo en este mundo maravilloso que nos ha tocado vivir y que desgraciadamente hay muchos hijos de su madre que están dispuestos a darle la vuelta a la tortilla para convertirlo en la mierda más grande del universo.

Yo he escuchado durante mi larga vida marinera cantidad de proverbios dedicados a la mayoría de las regiones y ciudades de España. Sin querer ofender a los valencianos porque personalmente no comparto esos proverbios, recuerdo el que estaba dedicado a Valencia que decía así: Valencia se asemeja a un vagón de primera con gente de tercera, esto lo saco a colación porque lo intento comparar  con lo dicho anteriormente referente a la parte del universo que nos ha  tocado vivir a los terrestres, algo maravilloso que por lo visto  nos merecemos.

Después de ver y oír tantos debates sobre los diferentes temas que nos atormentan, pienso que también tengo derecho a opinar  aún a sabiendas que mi opinión puede ser equivocada y de cualquier forma no va a solucionar ningún problema de los que nos afligen.

Hoy hay temas para dar, tomar y regalas, por esa razón denomino mi artículo” surtido” y en cuanto a lo de divagaciones, es sencillamente porque son esos:”divagaciones” que van y vienen en mi mente y que yo soy el primer extrañado en comprobar que haya tantísimas formas de enfocar cualquier tema.

Entre los temas marítimos, hay dos, el primero y muy importante es la construcción de un Portaviones por el gobierno chino (el primero de construcción propia) que debe ser la repera, por lo grande y por la tecnología con la cual estará dotado, la más avanzada hasta el momento. Si lo hacen igual que hicieron las Olimpiadas, sobrada en todos los sentidos, el Portaviones será  un fuera de serie. Me gustaría daros más detalles, pero me han negado toda clase de información alegando como es natural que todo esté sujeto al secreto de estado. El segundo tema es más formal, ya que en el anterior me he permitido ciertas libertades para que resultara más ameno..

En mis manos ha caído un periódico que jamás lo había visto anteriormente, se llama “LE MONDE DIPLOMATIQUE”, trae un artículo firmado por un tal Kyle G. Brown, muy extenso ya que ocupa doble página y se titula” AFRICA DESPOJADA DE SUS RECURSOS PESQUEROS”, el articulo está muy bien argumentado y denuncia de forma sistemática el expolio que están sufriendo las costas africanas  por parte de las  grandes flotas pesqueras de todo el mundo, el único que se salva de la quema es Andorra. Se queja  de que hay muchísimos pesqueros que se introducen en aguas jurisdiccionales sin permiso y sin pagar ninguna clase de canon que pudieran tener asignado para poder pescar en dichas aguas. Introduce un mapa  en el cual ya no cabe ni un barco más en las aguas africanas. Los más criticados en el artículo son los chinos y los rusos porque son los que más arrasan y los que más devuelven al mar las especies que no les interesan, pero ya de forma inservible. Pero el Sr. Brown no hace mención ni siquiera de forma escueta  el problema de la piratería  que justamente se produce de forma intensa en las costas de Somalia. Sobre este reportaje del Sr. Brown hay mucho de qué hablar ya que no es oro todo lo que reluce.

No se puede hablar de expolio y dejar fuera la piratería que va aumentando de forma paulatina al mismo ritmo. No se puede hablar de este tema sin tener en cuenta que en muchos bufetes de abogados de Londres se pagan los rescates que los armadores están obligados a desembolsar cuando sus buques son apresados por piratas tanto en aguas jurisdiccionales como en alta mar.  La mar siempre fue un espacio libre hasta que no recuerdo quien se inventó lo de las 200 millas, desde entonces comenzaron los problemas. Los Gobiernos empezaron a querer cobrar un canon por pescar cerca de sus costas. Los pescadores que al igual que los cazadores tienen la mentira por bandera, aceptan el pago pero al mismo tiempo idean la forma de llevarse casi un 50%  más de lo que acuerdan, todo gracia a los inspectores corruptos que existen y siempre existirán ,que  miran hacia otro lado haciendo la vista gorda. Durante 23 años he presenciado toda clase de desmanes, uno muy común, desaparecer de los caladeros con las bodegas repletas, largándose hacia Dios sabe donde sin pagar canon, ni combustible ni abastecedores, y hasta aquí con este tema que se vuelve muy escabroso si se intenta profundizar en el.

Otro tema que nos ha tenido muy entretenido y al mismo tiempo muy preocupado esta semana, ha sido el problema que ha creado el Mr.Trump con su deseo de cambiar el domicilio de la embajada americana, trasladándola a Jerusalén, con el único objeto de darle por detrás a los palestino. Precisamente este tema es el  que más me ha hecho cavilar y darle vueltas a mi cabeza. Por mucho que divago no llego a comprender como nuestro Dios del Universo no tuvo otra mejor idea que hacer nacer en el mismo distrito  y al mismo tiempo  a las tres religiones fundamentales que sustentan al mundo y al mismo tiempo ha permitido que viniese al mundo una persona tan esquizofrénica como el Trump que no tiene ningún reparo en tomar determinaciones a sabiendas que va a costar tantas vidas humanas, pienso que lo único bueno que ha hecho en su vida ha sido traer a su hija al mundo que está como un TREN.

Menos mal que la jerarquía de la religión católica tuvo la buena idea de cambiar de empadronamiento trasladando su sede a Roma, aunque al principio también fueron tiempos difíciles, ya que allí se encontraba el Teatro Romano, donde semanalmente hacían corridas de leones, y caían seis católicos por semana y en total fueron muchos los mártires, eso sí, nada comparable con los cientos de palestinos que ahora caen en un día por el simple hecho de que a un locaina se le ocurre cambiar de vivienda.

Esperemos que sus conversaciones con el gordito coreano no terminen lanzándose cohetes como si fueran caramelos.

Y para terminar mis divagaciones: los hechos me demuestran que no estaba equivocado cuando en mi artículo anterior decía que hoy en día para huir de la justicia  solo basta cruzar los Pirineos y buscarse un buen abogado. Me ha sentado como una patada en los “mismísimos” que Bélgica haya negado la extradición de la cuadrilla catalana, Si ahora los alemanes hacen lo mismo con el enano, es como para borrarse de Europa y largarse al Congo, pero hay que pensárselo bien porque por allí anda rondando el ebola. Dicen que Bélgica se está vengando de España porque aquí nos negamos a extraditar a León Degrelle, militar walon y colaborador nazi que ayudó a que muchos judíos  pasaran a mejor vida. Vivió entre Malaga y Madrid con el nombre falso de Luis Reina. Justamente en Malaga vivía muy cerca de nosotros y lo veíamos con frecuencia en el Club Náutico acompañado de su familia.

Y hasta otra ocasión señores, ya está bien por hoy, un saludo y hasta la próxima.

Capitán A. de Bonis   

        

viernes, 11 de mayo de 2018


TIEMPOS DE MANIFESTACIONES

He perdido la cuenta del número de manifestaciones que se vienen celebrando durante estos últimos días a través de todo el territorio nacional. Esta es la razón por la cual mi artículo de hoy tampoco tiene nada que ver con temas náuticos, sino que me inclino por este otro tipo de tema más vigente y de más enjundia en la actualidad y por lo tanto más razón de ser comentado.

Desde que comenzaron las manifestaciones multitudinarias con motivo del problema catalán hasta el día de hoy, uno de Mayo,” Día del Trabajo”, que según anuncian los Sindicatos habrá manifestaciones en todos  los rincones más recónditos de España solicitando del Gobierno todo lo solicitable, (lo de siempre), no hemos tenido mucho descanso sin jaleo callejero,  empezando por el follón que se formó cuando se conoció el nombre del asesino de la chavala de la Puebla do Caramiñal, después sin margen de descanso nos encontramos con el asesinato del chiquillo almeriense que quería ser biólogo marino y que la amante de su padre a causa de unos celos enfermizos, incomprensibles para la mayoría de las personas, no se le ocurrió mejor idea que segarle la vida.

Como dice el refrán: Éramos poco y parió la abuela, y unos días más tardes aprovechando el rio revuelto se echaron a la calle, me imagino que azuzados  por los sindicatos, los “Eméritos” reclamando pensiones dignas y que dichas pensiones se vayan revalorizándo de acuerdo con el I.P.C., ya que el Gobierno alardeando de que la economía española va viento en popa y a toda vela, los españolitos que sacan el dedo para saber de dónde viene el viento no aprecian ni siquiera una leve briza. Y como en España no nos privamos de nada, también las féminas se echarán a la rue próximamente para protestar por la precariedad en el trabajo que sufren por varios motivos, sobre todo por la diferencia de salarios entre hombres y mujeres en igualdad de puestos de trabajo, a lo cual yo me sumo sin necesidad de tener que asistir a la manifestación. Pero el vaso aún no estaba lleno suficientemente, todos los días se llena con una nueva gota de agua originado por la muerte violenta de una mujer como consecuencia de la violencia de género, la lacra que inunda España desde hace algún tiempo y va en aumento, y para que rebosara el vaso de forma definitiva aparece en la prensa a toda pastilla el veredicto del Tribunal de Justicia que ha juzgado a ese grupo de sevillanos apodado con el calificativo de “MANADA” y a la cual yo añadiría la de “CABESTROS” y pienso que es el calificativo menos ofensivo con el que se puede adornar  a esa pandilla de indeseables.

Este último tema se ha liado de una forma descomunal con las declaraciones efectuadas por el Ministro de Justicia sobre uno de los jueces que formaban el Tribunal, ya que cuando las cosas se dicen a medias, da pie a que cada cual interprete el asunto a su manera. Al Ministro le están atacando por los cuatro costados debido a que el cooperativismo en el seno del poder judicial es muy fuerte y en cuanto a los partidos políticos se refiere, cada uno opina de acuerdo a sus intereses particulares.

Una vez conocida la sentencia, por una vez y sin que sirva de precedente, todo el mundo está de acuerdo en que es una verdadera injusticia, salvo el componente causante de que el veredicto haya quedado reducido a casi la mitad alegando motivos  verdaderamente incomprensibles, razonamientos que más bien parecen que pertenecen a un demente que a un juez que está en sus verdaderos cabales.

Yo, personalmente pienso que los jueces no son dioses, que antes que dioses son personas humanas con derecho a equivocarse. Como Capitán de la Marina Mercante que he ejercido durante bastantes años, recuerdo perfectamente el dicho: “EL CAPITÁN DESPUÉS DE DIOS”, posiblemente hubo una época en la cual el Capitán de un buque de acuerdo con el Código de Comercio y encontrándose en plena mar, podría llegar a tener más poder judicial que un propio juez en tierra, pero todo esto ha cambiado en la realidad hoy día como consecuencia de los avances tecnológicos que existen, sobre todo en las comunicaciones. Tanto los jueces como los capitanes hoy día tienen a su alcance medios suficientes para no equivocarse y por consiguiente para dejar de ser dioses. Me imagino que los tres componentes del Tribunal  que han juzgado a la MANADA DE CABESTROS han dispuestos de los mismos informes para dictaminar la sentencia, y el hecho de que esa sentencia no sea por unanimidad, es el motivo por el cual todos estemos sumidos en un mar de dudas sobre la actuación del juez en cuestión.

De todos estos temas tratados, el único que ya está resuelto desgraciadamente y sin necesidad de más manifestaciones, es el referente al chiquillo almeriense, los demás son de larga duración y de difícil solución.

A diario veo diferentes cadenas de TV donde el pan de cada día es el debate sobre todo esto que acabo de escribir. Hay una cosa que me extraña muchísimo, que nadie ha aprovechado para sacar a colación esta discordancia en la sentencia y poner en entredicho a la justicia española, sobre todo los independentistas catalanes que se encuentran huidos justamente alegando que en España no se encuentran seguros de que sean juzgados con todas las garantías

Y basta por hoy, espero que para mi próximo articulo ya hay pasado el nubarrón catalán por lo menos ya que por el momento es lo más preocupante.

Saludos    Capitán A. de Bonis

       

martes, 10 de abril de 2018


MES SABATICO

Aquí estoy nuevamente después de un mes Sabático.  Mes Sabático que pensaba tomar como descanso pero que las circunstancias lo han convertido en un mes horrible, un mes para olvidar, ya que a pesar de estar vacunado como las autoridades sanitarias recomiendan a partir de los 65 años, he trincado el peor resfriado que recuerdo haber padecido en toda mi vida, gracias a Dios todo pasó sin novedad en cuanto a salud se refiere, solamente las secuelas normales después de un buen trancazo que poco a poco se van diluyendo.

Este mes de obligado reposo he visto más tele que en toda mi vida y si el mes resultaba horrible ya de por sí, aún más horrible después de tragarme programa tras programa todo cuanto acontecía en el mundo exterior, pues cada vez que pulsaba el botón de encendido era para ver repetida  por enésima ocasión  las andanzas de nuestro muñeco catalán Puigdemont como se cachondeaba del resto de los españoles dando conferencias por toda Europa sin nadie capaz de cerrarle boca, o bien para escuchar con el corazón encogido como se desarrollaban las investigaciones de la muerte de ese chiquillo almeriense que quería ser biólogo marino y que todos sus sueños se fueron al traste por algo tan difícil de comprender y que yo personalmente no encuentro calificativo donde poder encuadrarlo.

Desgraciadamente estamos tan acostumbrados a que las noticias diarias nos ofrezcan esos terribles asesinatos por violencia de género que nuestros corazones se van endureciendo poco a poco y cada vez, sin darnos ni siquiera cuenta los vayamos aceptando como una noticia más, pero que maten a un inocente de una forma tan premeditada, sea por las razones que sea, esas noticias aún no tocan de lleno las partes más sensibles de nuestro ser

Volviendo al tema de Puigdemont, deseo exponer un poco mi punto de vista, ya que personalmente me fastidia un poco que este señor haya escogido Bélgica como lugar de refugio , a causa de lo cual este país sin comerlo ni beberlo se ha visto metido en un embrollo que en nada le beneficia de cara al resto de Europa y mucho menos en el pensamiento de los españoles. Por qué digo esto?, porque aunque no soy político ni me gusta mucho la política, creo conocer un poco a los belgas después de haber vivido 19 años en Bélgica  y haber estado casado durante 53 años con una belga flamenca. El hecho de que nuestro amigo Puigdemont haya escogido Bélgica para refugiarse parece indicar que allí podría obtener cierto apoyo de la justicia dado que es un país donde las dos etnias que lo forman siempre están a la gresca aunque nada tenga que ver el tema monárquico ni que una de las parte que lo conforman quiera separarse de la otra por preferir la república, allí son otros cantares que más tienen que ver con la idiosincrasia y con la pasta a repartir entre las dos comunidades que lo forman..

Mi esposa me contó en múltiples ocasiones que Bélgica era un país completamente ficticio. Que en cierto momento de la historia había un Rey de procedencia alemana llamado Leopoldo que se encontraba sin trabajo, y para sacarlo de la lista del inem de entonces, los alemanes idearon unir Flandes con la Valonia y formar Bélgica, dos pueblos completamente distintos empezando por el habla y mucho más por su forma de ser. Los flamencos más bien dedicado a la agricultura y muy trabajadores y los valones dedicados a la industria pero poco amantes del trabajo. Desde siempre hubo tirantez entre las dos regiones, pero a trancas y barrancas siempre llegan a entenderse políticamente hablando a la hora de formar gobierno y de repartirse los cuartos en el momento oportuno, Eso sí, si en un momento determinado alguna de las dos formaciones entra en discordia y habla de ruptura, la policía entra en acción, actuando con muchísima más contundencia que aquí en España y si es necesario la tropa sale a la calle. Vuelvo a repetir que si Puigdemont se fue a Bélgica pensando que por ser un país donde las dos comunidades que lo forman siempre están hablando de separación y podría sacar tajada de esta circunstancia, pienso sinceramente que estaba equivocado, yo creo que la justicia española se ha precipitado  y después de lo ocurrido en Alemania aun estoy más convencido de ello, lo único que tenemos que meternos en la cabeza es que en Europa cada país tiene su sistema de justicia  y que la Comunidad Europea en ese aspecto es un caos y el que  quiere huir de España solo tiene que cruzar los Pirineos y buscarse un buen abogado, no tiene necesidad de largarse a Brasil ni de poner tierra de  por medio para sentirse a salvo.

Yo, desgraciadamente y por razones personales, me tuve que sentar ante un tribunal belga para hacer  frente a una acusación falsa, me trataron con mucha amabilidad y me ofrecieron la posibilidad de usar la ayuda de un intérprete porque  no comprendía el idioma flamenco, en media hora estaba en la calle libre de toda acusación.

Todos sabemos que la historia de España está unida a Flandes, no a Bélgica, que en la época de Carlos I ni siquiera existía. Yo espero que con paciencia nuestro querido Puigdemeont tendrá la justicia que se merece sea en Bélgica,  o en Alemania, lo que más nos debe preocupar a los españoles es solucionar el problema catalán, o de cualquier otro separatismo, ya que estos solamente sirven para chupar la sangre y obtener beneficios económicos a cambio de estar calladitos cuando hay elecciones y apoyar a los partidos que no tienen suficientes votos para poder gobernar.

Mis últimos días de convalecencia han coincidido con la Semana Santa, ya hacía tiempo que no me tragaba tanto trono y tanto nazareno juntos en la tele y tanto “novio de la muerte”. Como cambian los tiempos, cuando yo era jovencito fui hermano de la cofradía de Mena, era la época en la que su hermano mayor era D. Antonio Serrano, yo era muy amigo de su hijo Miguel y fue quien me indujo a pertenecer a la cofradía. Me gustaba todo aquel jaleo que se formaba con la legión y la guardia que le hacían al Cristo de la Buena Muerte durante los días previo al Jueves Santo, que nada tiene que ver con la parafernalia que se monta hoy día en la explanada de la iglesia de Santo Domingo el Jueves Santo, con casi la mitad de los miembros del Gobierno asistiendo al traslado del Cristo a hombros de los gastadores legionarios y al son del himno “Novio de la Muerte”, Y termino mi rollo diciendo que me he llevado una gran sorpresa cuando a mis 84 años me he enterado que el famoso himno lo escogió Millán Astray después de oírselo cantar  a una cupletista de aquella época, según un comentarista de la Semana Santa malagueña.

Bueno, de acuerdo con los acontecimientos seguiremos hablando de nuestro amigo correcaminos y del Gobierno o buscaremos otro tema, hasta la próxima un saludo para quien haya tenido la paciencia de tragarse todo mi rollo.

 Capitán A. de Bonis                           

lunes, 19 de febrero de 2018


        ,QUE TIEMPOS AQUELLOS………

Hace ya algunos días que tengo sobre la mesa unas cuantas cuartillas en blanco, esperando ser rellenadas con el simple objeto de poder dar continuidad a mis escritos en el Circulo Marítimo, pero no sé exactamente que me sucede, no soy capaz de meterle mano porque mi cabeza está hecha completamente un lio, ni siquiera sé qué título le voy a dar a mi próximo artículo, y no es debido a falta de temas o argumentos, sino todo lo contrario.

La verdad es que, teniendo que escribir para el Circulo Marítimo, lo normal es que  sean temas relacionados con la vida marítima o los barcos, pero parece ser que esos temas los tengo ya más que agotados. Tendría que volver a navegar, sentirme en el Puente de Mando rodeado de tantos aparatos de nueva tecnología para saber que se siente en la actualidad. Como explicaba en mi artículo anterior, donde me preguntaba por qué la juventud le estaba dando la espalda a la mar y mi conclusión era que tanta tecnología nueva le estaba quitando a la profesión ese punto de romanticismo, ese no sé qué, que se siente mirando al cielo en una noche estrellada, a solas con tus pensamientos, subir a la Magistral para comprobar la corrección total marcando la estrella Polar, en fin, ese innumerable numero de detalles que hacían que te sintieras “marino” y que de ti dependía la confianza depositada para que llevases a buen puerto los bienes y las vidas que estaban bajo tu mando.

Estos últimos meses me tiene absorbida la Tele escuchando todos los debates que se dan en las distintas cadenas sobre Cataluña y alguno que otro sobre el cambio climático, tanto uno como el otro, diría yo que me tienen comida las entendederas, pertenezco a la generación española que yo considero “apolítica forzosa”, con ello quiero decir que verdaderamente no entiendo mucho de política, pero no hay que haber estudiado ciencias políticas para darse cuenta de ciertas actuaciones, pero cuantos más debates veo, menos entiendo que se esté dando el follón que tiene formado el famoso Puigdemont campando a sus anchas por toda Europa , que se supone que tendría que ser una piña contra el cachondeo que este nuevo ILUMINADO viene pregonando cuando y donde se le antoja sin que haya una posibilidad de cerrarle boca. Yo me pregunto si la Comunidad Europea se creó en su día solamente para tratar de asuntos económicos olvidándose de todo lo demás, por lo visto así resulta ser.

Yo, como marino que he sido durante tantos años, he tenido la ocasión de convivir con personas de todas las regiones de España, muchas de estas personas eran catalanes, el “NORTE” que así se llamaba el buque pertenecía a una compañía con sede en Barcelona y su matrícula correspondía a Barcelona. Durante nueve años coincidí con un inolvidable compañero y amigo, yo tenía 19 años cuando embarqué como alumno y él 54 y era oficial, ni con él ni con ningún otro se habló jamás nada de separatismo, la convivencia fue siempre lo más normal, yo llegué a considerarlo como un padre y no me equivoco si pienso que él llegó a tratarme como a un hijo. Lo visité en su domicilio de Barcelona varias veces, cuando yo ya era Capitán de los Sierras y él estaba jubilado y desgraciadamente andaba en silla de ruedas. Siempre lo recuerdo con profundo cariño.

La maldita política empezó a mostrarse en los barcos cuando apareció ETA en las vascongadas, desde ese momento había que tener cuidado con los comentarios que se hacían en los barcos por temor a herir con las opiniones encontradas a otras personas que podrían tener, con razón o sin razón, opinión diferente a la tuya. La situación resultó bastante engorrosa ya que hubo un momento en que eran muchas las familias que estaban comprometidas con el terrorismo de ETA. Me imagino que en la actualidad esa situación habrá experimentado un gran cambio. Y el hecho de que ya navegan casi todos en buques con bandera extranjera resulta inútil discutir por un trozo de tela que ni siquiera sientes como tuya. El color de la bandera ha dejado de tener la razón de ser.

Otro tema con el cual no me aclaro es con el del “Cambio Climático”. Entre los mismos científicos, unos dicen que sí y otros que dicen que no, como la Parrala, pero yo personalmente cada vez que veo en la tele a un Oso polar paseándose por el Atlántico  sobre una plancha de hielo y con cara de hambre, me digo a mí mismo, aquí algo está cambiando aunque algunos científicos opinen que solo se debe a un cambio de ciclo que se repiten cada cierto tiempo. Yo, personalmente y sin ánimos de polémica constato que todos los fenómenos meteorológicos  se muestran de una forma más virulenta, los ciclones causan muchos más estragos por donde pasan, las lluvias suelen ser torrenciales donde caen y por el contrario hay zonas donde la desertización avanza a pasos agigantados y si hablamos de frio, para que contar, este año en España se están batiendo marcas y hay pueblos que parece que están compitiendo a ver quien tiene el record de menos cero. También tengo que admitir que ya en el año 63 del siglo pasado, en el puerto de Hamburgo sufrí temperaturas de -25º y que el rio Elbe quedó congelado y fue necesario el empleo de remolcadores rompehielos para salir de aquella anómala situación. Pero tener 30 años resulta tan bonito, que todo aquel frio no era obstáculo para que una vez finalizada la jornada de trabajo salieras a tomar unas cervezas en el Ziller Taal de San Pauli , eso sí , abrigados hasta los dientes, bufanda, abrigo, gorra y hasta el pijama, porque ese no te lo quitabas desde el momento en  que entrabas en el ELba . Cuando estás en un rio el frio suele ser más intenso  que cuando estás en tierra a causa de la humedad, yo las he pasado canutas en el rio Escalda cuando teníamos que esperar para pasar la esclusa y había que estar en el castillo de proa listos por si fuera necesario fondear, y en el rio de Bremen cuando a causa de la niebla y por carecer de radar, el Práctico  dijo que había que fondear y desgraciadamente estuvimos fondeados cuatro días y para más inri con la calefacción estropeada, todos estábamos más tiesos que un bacalao. Estoy escribiendo  de situaciones que sucedieron hace 50 años, posiblemente el tiempo suficiente para que se cumpla el ciclo que avalan los científicos.

Pero cada vez estoy más confuso, como habrán podido comprobar últimamente, en la Tele no dejan de aparecer cartas meteorológicas que verdaderamente, desde el punto de vista profesional se le ponen a uno los pelos de punta al oír que olas de más de diez metros están batiendo toda la costa norte de España  y lluvias torrenciales en las islas afortunadas. Pues bien, en Tenerife tengo un amigo con el cual mantengo, una correspondencia fluida a través de internet, como es un profesional de la meteorología con él comento mucho sobre estos temas. Justamente en mi último correo le decía que las islas estaban perdiendo el calificativo de “afortunadas” a raíz  de lo que se veía en la Tele últimamente, mi sorpresa fue cuando me contestó que en Tenerife no había caído ni una gota de agua, cuando yo pensaba que se estaban trasladando en barca en vez de la “guagua”. Ver para creer. Desde luego que en Málaga pasa lo mismo o casi lo mismo, los meteorólogos no dan una en el clavo. Por cierto que hoy leo en el periódico que para el próximo Domingo y Lunes se aproxima una “Dana” (así se llaman ahora a las gotas frías) y se esperan lluvias torrenciales, lo más que puede pasar en que caigan cuatro gotas como solemos decir en Málaga.

Como ya se van terminando las cuartillas que tenía preparada, me voy a ir despidiendo de ustedes dando por terminado mis consideraciones sobre estos temas más o menos de actualidad, y después de releer varias veces lo escrito he decidido el título de mi escrito,  en recuerdo de aquellos buenos tiempos en que la edad hacía que no tuviésemos miedo a salir a tomarte unas cervezas a pesar de las bajas temperaturas, ya que todo consistía en forrarte de los pies a la cabeza y dejarte el pijama, cosa que por costumbre no lo hacías desde que entrabas en el rio Elbe.

Hasta la próxima me despido de ustedes con un saludo    Capitán  A. de Bonis          

viernes, 19 de enero de 2018


LA MAR CADA VEZ MÁS LEJOS

No sé nada de estadísticas y considero que no son necesarias para escribir lo que pienso decir, que no es ni más ni menos qué,  tengo la impresión que la pasión por la mar, profesionalmente hablando se va apagando poquito a poco. La única referencia que me induce a pensar eso es la vista panorámica que me ofrece el puerto de Málaga cada vez que tengo ocasión de visitarlo. Me entristece ver como uno o dos buques solamente enarbolan la bandera española, uno de ellos el correo que une Málaga y Melilla, vulgarmente conocido como “el melillero”, un pequeño guardacostas de la Armada española y el resto de atraques están ocupados por dos remolcadores que esperan tristemente ser llamados cuando de vez en cuando llega algún buque de contenedores que con toda seguridad ninguno porta bandera española, eso  sí, el puerto de Málaga se ha convertido en el lugar preferente de esparcimiento de los malagueños, donde van a comer a cualquiera de los muchos restaurantes instalados últimamente en el recinto portuario. Ahora las personas que desean ver algo de mundo, se apuntan a un crucero y eso les basta para cumplir sus deseos de aventura marinera.

Esto que escribo no sé exactamente si será como el cuento de la pescadilla que se come la cola, no sé si será como consecuencia de que cada vez hay menos barcos y menos todavía con bandera española.  Hace algunos años cuando se visitaba el puerto se encontraba uno con todos los atraques ocupados con buques que hacían cabotaje, nunca faltaba algún buque de la Compañía Ybarra o Aznar, algún petrolero de Campsa, alguno descargando grano o carbón, se notaba la actividad. Hoy desgraciadamente los atraques se encuentran vacios, si se ocupan es con algún yate perteneciente a un magnate de petróleo o algún Crucero de esos que tienen seis o siete cubiertas, que se parecen a una caja de zapatos o a un bloque de pisos, estéticamente a mí me parecen feísimos. Dentro del recinto portuario  ya no hay nada que incite a la juventud a tener vocación marinera, ese gusanillo de ver mundo y visitar países exóticos como se solía decir en mis tiempos de estudiante.

Por el contrario, cuando se ven programas en la tele en los cuales la gente va para ganarse unos euros extras, siempre que se le pregunta qué piensa hacer con el dinero, casi un noventa por ciento contesta que su ilusión sería hacer un crucero con la familia, incluida la suegra, posiblemente con la intención de tirarla por la borda o dejarla abandonada en cualquiera de los puertos de escala. Perdonen los lectoras pero esto no es de mi cosecha, lo escuché como chiste en uno de esos concursos que existen en la tele.

Vuelvo a retomar el tema, a los marinos les sucede lo mismo que a los curas, cada año que transcurre, las vocaciones van decreciendo. Los Seminarios están casi vacios y las Escuelas de Náutica (hoy día Universidades) padecen la misma enfermedad. En cuanto a los marinos se refiere, las razones pueden ser varias, una de ellas, es que hoy en día existen estudios más interesantes y que están mejor remunerados, el mayor número se dedican a estudiar informática, que de momento es donde parece que se encuentra el futuro. Por otra parte, estudiar una carrera sabiendo a priori que después no vas a encontrar trabajo porque no existen barcos donde desarrollarla, resulta un poco absurdo.

Las navieras españolas, casi todas, incluyendo las estatales han buscado refugio en países donde la fiscalidad, dicen que les permiten respirar, les llaman banderas de conveniencia y se olvidan por completo cuando años atrás construyeron buques y más buques aprovechándose de las ayudas del Estado que concedía prestamos a muy bajo interés. La entrada en el  M.C.E.  terminó por darles la puntilla, al estar obligados a competir en el negocio marítimo sin ninguna ayuda por parte de Estado español, como por ejemplo: Las Primas a la Navegación. Resultado de todo cuanto he dicho: que ya resulta difícil ver una Compañía Naviera cuyos buques enarbolen el pabellón español y que el interés de la juventud haya cambiado completamente  porque la vida del marino, aunque siempre ha estado rodeada de una aureola de misterio, de aventura y de exotismo, la pura verdad es que siempre ha sido una vida llena de sacrificios, sobre todo en el aspecto familiar, donde no existen Domingos ni fiestas que guardar. Yo, personalmente durante mis 38 años de vida profesional puedo contar con los dedos de una mano las veces que he tenido la ocasión de pasar las fiestas de Navidad en familia y justamente el mayor accidente que he sufrido en la mar fue un 31 de Diciembre de 1967, cuando el buque frigorífico “Sierra Estrella” sufrió un incendio que nos obligó hacer abandono del buque en plena mar. O sea, que a mis 84 años y con la mente aún muy clara, comprendo perfectamente que la juventud haya cambiado de una forma tan radical, dándole la espalda a la mar, lo comprendo y lo acepto pero no  puedo tampoco de dejar de sentir cierta tristeza al comprobar que se ha perdido ese sentido de aventura,esos deseos de querer explorar otros países, esa nostalgia que se siente en el puente de un buque cuando te encuentras a solas con tus pensamientos y rodeado de estrellas como única compañía. También hoy día ha cambiado mucho la navegación, las nuevas técnicas han llegado a los barcos, dotándolos de unos adelantos que te proporcionan más seguridad pero al mismo tiempo le han restado ese punto especial de saber que todo dependía de tu pericia y conocimientos náuticos para que el buque llegase a buen puerto. La frase famosa de que la humanidad se componía de tres especies, los vivos, los muertos y los que navegan ya no está vigente o al menos los últimos casi se puede decir que están pasando a formar parte de los segundos.

Sin más consideraciones que añadir por mi parte en este tema, un saludo como siempre.
Capitán A. de Bonis