lunes, 14 de febrero de 2022

Capítulo L - 1ª parte - Recuerdos Náuticos de Rogelio Garcés Galindo, Capitan de la Marina Mercante, Comisario de Averías y Master Mariner

Escrito de Rogelio Garcés Galindo, Capitán de la Marina Mercante, Comisario de Averías, Master Mariner, perteneciente al "CÍRCULO MARÍTIMO - JUNTA DE DESGUACE" de Málaga.

 Cuando acabé al capítulo XLIX de mis "Recuerdos Náuticos", a los que se tienen acceso a través de la página web "Capitán Garcés", nunca pude imaginar que al cabo del tiempo le añadiría un nuevo capítulo, esta ha sido motivado por un email que recibí de Mauricio Guadagno, hermano de uno de los tripulantes desparecidos del buque "Stabia I", que se hundió en la Rada de Salerno en enero de 1979, una parte del capítulo XXV de mis "Recuerdo Náuticos", así que empiezo esta nueva parte de estos recuerdos con el siguiente capítulo, a continuación, y como es bastante extenso se publicará por partes para que sea mas fácil su lectura.

CAPÍTULO L - Primera parte   

El naufragio del buque “STABIA I” y en memoria de todos aquello jóvenes que no debieron morir.



Fotografía del buque “Stabia I”, bajo el nombre “Mercian”.

El día 17 de enero de 2021, a través de mi página web “Capitán Garcés”, recibí el siguiente comentario:

https://capitangarces.com/2012/03/11/capitulo-xxv-buque-qpuente-castrelosq-quinto-embarque/

Autor: Maurizio Guadagno (dirección IP: 79.60.178.185,host-79-60-178-185.business.telecomitalia.it)
Correo electrónico:
maurizioguadagno@libero.it
URL:
Comentario:
Sono il fratello di un marinaio della motonave Stabia I affondata nel porto di Salerno. Il corpo di mio fratello non è stato trovato. grazie della sua testimonianza, sono riuscito ad avere notizie che non sapevo del naufragio.
Se può dirmi altro di quello che ha visto e sentito le sarei grato.
Ci penso tutti i giorni a quel naufragio e ancora non sono riuscito a capire come sia potuto succedere.
GRAZIE la saluto
Maurizio Guadagno

La traducción del mismo es:

    Soy hermano de un marinero del barco a motor Stabia I, hundido en el puerto de Salerno. No se encontró el cuerpo de mi hermano, gracias por su testimonio he podido recibir noticias que no conocía sobre el naufragio.

    Si me puede contar más sobre lo que ha visto y oído, se le agradecería.

    Pienso en ese naufragio todos los días y todavía no he podido entender     cómo pudo haber sucedido.

    GRACIAS te saludo

    Maurizio Guadagno

    Me alegró mucho saber que a alguna persona la había podido interesar este escrito de una pequeña parte de mi vida como marino. Así que decidí contestarle, cosa que hice al día siguiente, de la siguiente forma:

Estimado Maurizio, aunque hace muchos años de este terrible suceso, lo recuerdo perfectamente, nunca podré olvidar mi conversación con el Capitán, ni el ruido a través de la radio, que se produjo en el momento en que el las olas llevaron al buque sobre la escollera del puerto. En esos momentos nuestra situación era bastante delicada, ya que cada vez estábamos mas cerca de tierra y el motor no tenía fuerza suficiente para salir adelante, tuve que ordenar que forzaran el motor al máximo, aunque reventase, ya que de otra forma nos llevaba el mar a tierra.

El fallo de la bomba de aceite del buque, impidió que arrancara el motor principal del buque, que se vio a merced del mar. Es cierto que solamente tenía un ancla, pero aún, estando las dos anclas fondeadas no hubiesen podido aguantar sin que garrease el buque.

Había otro buque fondeado en esta zona, mucho mayor que el Stabia I y el Puente Castrelos que yo mandaba, éste pudo aguantar en la bahía fondeado, bastante mas lejos del puerto, pero no hubiese podido hacer nada por socorrerlos, el Stabia I estaba muy cerca de la escollera.

Los sindicatos intentaron culpar a la Capitanía Marítima, mi opinión es que aún estando un remolcador preparado para salir no hubiese podido hacer nada, fue un viento y una mar tan repentina, que no hubiese llegado a tiempo, y menos acercarse al Stabia I.

Con mis siguientes palabras no quiero criticar la actuación de un compañero, cada uno ve las cosas bajo su entendimiento, pero la situación de fondeo no era la más adecuada, demasiado cerca de la escollera. Siempre he procurado inculcar a los oficiales que han navegado bajo mi mando, que la peor situación de un buque es cuando se encuentra fondeado, no tiene ninguna defensa.

    No se puede conocer las particularidades meteorológicas de cada zona, es posible que como yo, que era la primera vez que fui a Salerno, no conociese esas particularidades, como quizás ellos, y muchas veces el Capitán de un buque tiene la presión de los tripulantes de fondear cerca de tierra para poder salir a ver a la familia o a cambiar un poco de ambiente, siempre les he dicho que no cedieran y que fondearan lejos para tener tiempo a reaccionar ante cualquier cosa que pudiese suceder de pronto

     Le puedo decir que para mi fue un gran aviso y lo recordé siempre.

    Culpar a alguien ahora mismo no conduce a nada, en su momento debieron hacerlo las autoridades, se que hubo un juicio paro no conozco la sentencia del mismo, aunque me hubiese gustado saberla.

    No es mucho mas de lo que ya sabe, pero muchas veces me ha acordado de todo esto y las familias de las personas que fallecieron, es posible, que algunos cerca de sus casas y familiares, descansen en paz, y para usted mis condolencias, aunque hayan pasados tantos años son cosas que no se olvidan nunca.

Atentamente.

Rogelio Garcés

Le adjunto un plano del puerto de Salerno, como creo que estaba cuando sucedió estaba accidente. El buque Stabia I estaba en la posición 1 y yo con el buque Puente Castrelos estaba en la posición 2. Espero que esto le sirva un poco para comprender por que no se le pudo ayudar.



El día siguiente (18 de enero) Mauricio me contestó lo siguiente:

Grazie

mi ha fatto molto piacere ricevere la sua risposta.

preparo e le invio in questi giorni una risposta più dettagliata anche per aggiornarla su come poi si è conclusa questa brutta storia.

un caro saluto.

Maurizio Guadagno

La traducción es la siguiente:

Gracias

Me alegró mucho recibir su respuesta.

Les estoy preparando y enviando una respuesta más detallada estos días, también para actualizarlos sobre cómo terminó esta mala historia.

Un cordial saludo.

Maurizio Guadagno

    El día 21 de enero recibí el siguiente escrito:

Egregio Comandante,

Inizio col dire quello che è successo dopo il naufragio...

Sulla Nave Stabia I erano imbarcati tredici marinai, uno soltanto si salvò, fu ritrovato all’interno del porto in buona salute, ed era il Direttore di Macchina (sig. Vincenzo Scotto Di Fasano). Poi furono trovati nove corpi senza vita, tra cui anche il Capitano della nave. Ai primi ritrovamenti i corpi portati a terra sanguinavano ancora, mentre, gli ultimi furono trovati senza testa. Tre marinai giovanissimi invece, non sono stati trovati e in mezzo a questi ultimi tre c’è anche mio fratello che si chiama Enrico.

Ci fu un lungo processo, furono chiamati a rispondere l’Armatore della nave Tommaso Viola (amministratore di una inconsistente società a responsabilità limitata la Rotary Traffic) e il Comandante del Porto di Salerno Antonino di Salvo. L'armatore della nave venne chiamato per aver fatto circolare per i mari una nave molto vecchia; il comandante del corpo di Salerno, invece, per non aver permesso l’ingresso della nave nel porto e per non aver prestato adeguati soccorsi.

Il relitto non fu mai sollevato dal fondale (circa 10 metri), perché una simile operazione (giudicata troppo costosa) non fu ritenuta indispensabile per le esigenze istruttorie. Non fu neppure disposto il recupero delle salme che forse erano rimaste imprigionate in quella "bara" sommersa.

Il processo di primo grado presso il Tribunale di Salerno si concluse con la condanna dell’Armatore e l’assoluzione con formula piena del Comandante del porto.

La sentenza fu impugnata dal Pubblico Ministero e il processo di secondo grado, presso la Corte d'appello di Salerno, modificò soltanto l’assoluzione del Comandante del porto da “formula piena” a “insufficienza di prove”.

A seguito di distinti e contrapposti ricorsi della Procura Generale e della difesa del Comandante del Porto, la Corte di Cassazione annullò la sentenza di secondo grado e rinviò il processo alla Corte di Appello di Napoli.

Il processo si concluse dopo molti anni senza alcuna variazione rispetto alla sentenza di secondo grado.

Ora invece le dirò quanto è accaduto negli ultimi due giorni prima della tragedia.

Al ritorno dall’Algeria la nave Stabia I, che trasportava semola, arrivata al porto di Salerno il 21.12.1979, non riuscì ad attraccare perché il molo era completamente occupato, per questo motivo, la nave si recò nel porto di Baia (Napoli). Molti dei marinai erano di quella zona e riuscirono a trascorrere la notte di Capodanno in famiglia. Il giorno 3 gennaio la nave tornò a Salerno e da quel giorno fino al momento della tragedia ha atteso d’avanti al porto l’ordine di poter entrare.

Il Capitano della nave (sig. Azaria Costigliola) era sbarcato dopo aver portato la nave a Baia e non si sarebbe dovuto imbarcare più, in quanto, al suo posto si sarebbe dovuto imbarcare un altro Capitano (sig. Gino Guasco) ma non si presentò e insieme a quest'altro Capitano anche un altro marinaio (sig. Antonio Candurro) non si presentò all’imbarco.

L’armatore della nave chiese a telefono, gentilmente, al Capitano Azaria Costigliola di portare la nave a Salerno, garantendo che c’era già stata intesa ed accordo con il comandante del porto di Salerno per il posto all’interno del porto, poiché la nave era in avaria ed aveva un’ancora mancante, quindi aveva difficoltà a stare in rada anche al porto di Baia ma quando la nave arrivò nel porto di Salerno, gli venne negato l’accesso. Dopo pochi giorni dal naufragio la moglie del Capitano Azaria partorì una bambina.

Quello che lei ha detto nella sua dichiarazione fatta al Tribunale di Salerno, “che la posizione della nave Stabia I con un vento a mezzogiorno era in sosta in un punto assolutamente non sicuro” e che quindi era il peggiore posto dove poteva sostare, è la verità. Io ci rifletto tutte le volte che passo per Salerno e vedo il porto.

Secondo me la nave anziché andare sul frangiflutti del porto doveva andare sulle spiagge che sono ai due lati del porto e poco distanti dal punto dove stava ferma. Uno spiaggiamento della nave avrebbe salvato le vite di quei poveri marinai.

Nell’anno 2003 la nave " Yasmina" si è arenata sulla spiaggia di Salerno senza causare alcun ferito.

Il mattino successivo il giorno 05.01.1979 all’interno del porto di Salerno vicino alla banchina della Capitaneria c’era ormeggiata, in mezzo ad altre barche, una scialuppa di salvataggio con la scritta” Stabia I”, io avevo 13 anni e l’ho vista con i miei occhi ed ancora oggi non riesco a dimenticarla, nei giorni successivi inspiegabilmente fu distrutta e fatta scomparire.

Il relitto dello Stabia I è stato esaminato minuziosamente dai sommozzatori, una squadra di sommozzatori privati è stata commissionata da mio padre ed hanno fatto lunghi ed accurati controlli che sono serviti anche per il processo. In questa occasione, fu accertato che alla nave mancavano tante cose obbligatorie per la navigazione e la cosa peggiore fu trovare i serbatoi del carburante a bordo della nave completamente vuoti.

Mio fratello Enrico aveva 19 anni, era diplomato in Capitano di Macchina ed aveva una grande voglia di imbarcarsi. Venne chiamato al suo primo imbarco nel mese di novembre 1978, l’ho visto uscire di casa contentissimo di imbarcarsi quando al primo imbarco andò da Salerno in Algeria, mentre invece la seconda volta quando fu chiamato a presentarsi per imbarcarsi sulla nave a Baia per andare a Salerno in un primo momento non voleva andarci, stava troppo triste e agitato, poi credendo di fare un dispiacere ai miei genitori ci andò.

Io sono sempre in cerca della verità, non certo dei colpevoli. Il dubbio che mi assale di frequente è che sulla nave non c’era tutto l’equipaggio al momento del naufragio, in particolare i 3 marinai che non sono stati trovati, è terribile lo so, sono passati tanti anni ma io ci penso ancora tutti i giorni e ancora non riesco a capire come sia stato possibile non trovare i corpi.

Mi dispiace aver scritto tanto ma spero di essere riuscito ad aggiornarla su fatti che i giornali e le televisioni hanno omesso e poi per chiederLe se Lei ha avuto modo di sentire altro dallo Stabia I sin da quando è arrivato a Salerno dalla radio della sua nave, oppure se ha altre foto fatte in quei giorni al porto di Salerno.

Grazie

Saluti

Le allego una foto della nave Stabia I del giorno 05.01.1979, si vede la nave fuori dal mare.


 La traducción es la siguiente:

Estimado comandante,

Empezaré diciendo lo que pasó después del naufragio ...

Trece marineros embarcaron en el barco Stabia I, solo uno sobrevivió, fue encontrado dentro del puerto en buen estado de salud, y fue el Jefe de Máquinas (Sr. Vincenzo Scotto Di Fasano). Luego se encontraron nueve cuerpos sin vida, incluido el capitán del barco. A los primeros hallazgos, los cuerpos llevados al suelo seguían sangrando, mientras que los últimos se encontraron sin cabeza. En cambio, no se encontraron tres marineros muy jóvenes y entre estos tres últimos también está mi hermano que se llama Enrico.

Hubo un largo proceso, el armador Tommaso Viola (director de una insustancial sociedad de responsabilidad limitada, Rotary Traffic) y el Capitán del Puerto de Salerno Antonino di Salvo fueron llamados a responder. El armador fue llamado por hacer circular un barco muy antiguo por los mares; el comandante del puerpo de Salerno, en cambio, por no permitir que el barco ingresara al puerto y por no brindar la asistencia adecuada.

Los restos del naufragio nunca se levantaron del lecho marino (unos 10 metros), porque tal operación (juzgada demasiado cara) no se consideró indispensable para los requisitos preliminares. Tampoco lo fue la recuperación de los cuerpos que tal vez quedaron presos en ese "ataúd" sumergido.

El juicio de primera instancia en el Tribunal de Salerno terminó con la condena del Armador y la absolución con fórmula completa del Comandante del puerto.

La sentencia fue impugnada por el Ministerio Público y el juicio en segundo grado, en el Tribunal de Apelación de Salerno, solo cambió la absolución del Comandante del Puerto de "fórmula completa" a "pruebas insuficientes".

Tras llamamientos distintos y contradictorios del Fiscal General y la defensa del Comandante del Puerto, el Tribunal de Casación anuló la sentencia de segundo grado y pospuso el juicio al Tribunal de Apelación de Nápoles.

El juicio terminó después de muchos años sin ningún cambio con respecto a la sentencia de segundo grado.

Ahora les contaré lo que sucedió en los últimos dos días antes de la tragedia.

A su regreso de Argelia el barco Stabia I, que transportaba sémola, llegó al puerto de Salerno el 21.12.1979, no pudo atracar porque el muelle estaba completamente ocupado, por este motivo, el barco se dirigió al puerto de Baia (Nápoles ). Muchos de los marineros eran de esa zona y lograron pasar la Nochevieja con la familia. El 3 de enero, el barco regresó a Salerno y desde ese día hasta el momento de la tragedia esperó frente al puerto la orden de entrada.

El Capitán del barco (Sr. Azaria Costigliola) había desembarcado después de haber traído el barco a Baia y no habría tenido que embarcar más, ya que, en su lugar, habría tenido que embarcar otro Capitán (Sr. Gino Guasco) pero no se presentó y junto con este otro Capitán también otro marinero (el Sr. Antonio Candurro) no se presentó para embarcar.

El armador solicitó amablemente por teléfono al Capitán Azaria Costigliola que llevara el barco a Salerno, garantizando que ya había habido un entendimiento y acuerdo con el comandante del puerto de Salerno para el lugar dentro del puerto, ya que el barco tenía averías y problemas, falta de un ancla, por lo que era difícil permanecer en la bahía incluso en el puerto de Baia, pero cuando el barco llegó al puerto de Salerno, se le negó el acceso. Unos días después del naufragio, la esposa del capitán Azaria dio a luz a una niña.

Lo que dijo en su declaración hecha a la Corte de Salerno, "que la posición del barco Stabia I con viento al mediodía estaba fondeado en un punto absolutamente inseguro" y que por lo tanto era el peor lugar donde podía detenerse, es el verdad. Lo pienso cada vez que paso por Salerno y veo el puerto.

En mi opinión, el barco en lugar de ir al espigón del puerto tenía que ir a las playas que están a ambos lados del puerto y no muy lejos del punto donde se detuvo. Un varamiento del barco habría salvado la vida de esos pobres marineros.

En 2003, el barco "Yasmina" encalló en la playa de Salerno sin causar heridos.

A la mañana siguiente el 05.01.1979 dentro del puerto de Salerno cerca del muelle de la Capitaneria había amarrado, en medio de otros barcos, un bote salvavidas con la inscripción "Stabia I", yo tenía 13 años y lo vi con mis propios ojos y aún hoy no puedo olvidarlo, en los días siguientes fue inexplicablemente destruido y hecho desaparecer.

El naufragio del Stabia I fue examinado minuciosamente por buzos, un equipo de buzos privados fue encargado por mi padre y realizaron comprobaciones largas y minuciosas que también sirvieron para el proceso. En esta ocasión, se constató que el barco carecía de muchos elementos obligatorios para la navegación y lo peor fue encontrar los tanques de combustible a bordo del barco completamente vacíos.

Mi hermano Enrico tenía 19 años, tenía un diploma en Capitán de Ingenieros y tenía muchas ganas de embarcar. Fue llamado a su primer embarque en noviembre de 1978, lo vi salir de casa muy contento de embarcarse cuando fue de Salerno a Argelia en su primer embarque, mientras que la segunda vez cuando fue llamado para presentarse para embarcar en el barco en Baia, en principio no quería ir a Salerno, estaba demasiado triste y agitado, luego creyendo que iba a disgustar a mis padres fue allí.

Siempre estoy en busca de la verdad, ciertamente no de los culpables. La duda que a menudo me asalta es que toda la tripulación no estaba en el barco en el momento del hundimiento, en particular los 3 marineros que no fueron encontrados, es terrible lo sé, han pasado muchos años, pero todavía lo pienso todo el tiempo días y todavía no puedo entender cómo fue posible no encontrar los cuerpos.

Lamento haber escrito tanto, pero espero haber podido actualizarlo sobre los hechos que los periódicos y las televisiones han omitido y luego preguntarle si ha tenido la oportunidad de escuchar algo más de Stabia I desde que llegó a Salerno. de la radio de su barco, o si tiene otras fotos tomadas en esos días en el puerto de Salerno.

Gracias

Saludos

Adjunto una foto del barco Stabia I con fecha 05.01.1979, se puede ver el barco fuera del mar.

    Después de leer el escrito anterior de Mauricio, comprendí lo que decían los periódicos cuando ocurrió el naufragio y el por qué de las miradas tan hostiles que presencié en el Juzgado de Salerno cuando fui a declarar.

    La información que tenía era bastante escasa, solamente donde estaba fondeado y que se había salvado el Jefe de Máquinas, al que el mar lo había llevado a puerto y tenía una pierna rota, y directamente del Capitán, que tenía un fallo en la máquina y no conseguía arrancar el motor.

    Como bien explica Mauricio, el buque, al no tener atraque para realizar la descarga en Salerno, fue derivado al puerto próximo de Baia (Nápoles), y cuando volvió a Salerno, lo hizo con la confianza de que le habían prometido que atracaría a la llegada.

    Me imagino que el Capitán Azaria Costigliola, aunque sabía que solamente funcionaba uno de los motores y que le faltaba un ancla, hizo el viaje hasta Salerno y al no atracar a la llegada, decidió acercarse al rompeolas del muelle y esperar que le autorizaran el atraque. Ya que no puedo explicarme, que, conociendo la zona, fondeara en esa posición.

    Desconozco como fue el juicio, pero hubiese sido muy conveniente, que las personas que prometieron que atracaría el buque a la llegada a puerto, hubiesen respondido ante el juez, por que se le permitió a buque salir de Baia, en las condiciones en que estaba, sabiendo que no iba a atracar a la llegada.    

    Entiendo que el Armador, Tommaso Viola, fuese declarado culpable, por haber circulado un barco muy antiguo, pero eso no quiere decir que pudiese estar en condiciones de navegar, el problema es que además de ser viejo el barco no estaba en condiciones de navegar. Pero y las autoridades de marina, del puerto de Baia, no se molestaron en saber en que condiciones estaba el barco e impedir que saliera a navegar en esas condiciones.

    Tampoco veo que se haya citado a ninguno/s de las personas que prometieron que el buque atracaría a la llegada a Salerno. Ya sean del puerto de Baia o de Salerno.

    En cuanto al Capitán del Puerto, Antonino di Salvo, habría que saber por qué no permitió que entrara el barco en Salerno y en cuanto a brindar asistencia adecuada, dependería del conocimiento que tuvo en esos momentos de las condiciones de navegabilidad del “Stabia I”. Y, cuando cambió el veredicto en la apelación, a “Pruebas Insuficientes”, no se cuales fueron las alegaciones que se hicieron en su contra.

    Como comenté, es difícil alistar un remolcador, si no se ha tenido conocimiento para ello, pero no puedo afirmar esto, ya que lo desconozco. Lo que si se puede afirmar es que todo fue muy rápido, que desde el contacto del Capitán Costigliola con Capitanía Marítima, transcurrió muy poco tiempo, y de haber salido el remolcador el “Stabia I” estaría muy cerca de la escollera.

    En cuanto a lo que el armador le comentó al Capitán Azaria Costigliola, que tenía garantías de que el buque atracaría a la llegada al puerto de Salerno, por un lado, podemos pensar que el Capitán fondeó en un sitio que no era el mejor para ello, pensando que sería un tiempo de espera para atracar muy corto, ya que conociendo el lugar como lo conocía no encuentro otro motivo para que obrara así, y por otro lado, esas garantías de atraque eran verdaderas o inventadas por el armador para que el Capitán llevara el buque al puerto de Salerno.

    Y en la referente a que los buzos encontraran tanques de combustible vacíos, no es un dato que aporte mucho, ya que sería necesario saber el número de tanques dedicados a almacenar combustible, normalmente los buques llevan unos tanques en la sala de máquinas que son los de servicio del buque y es a donde se trasiega desde los otros tanques, con mayor capacidad, y que seguramente sería suficiente el combustible para hacer la travesía dese Baia a Salerno.

    Lo peor de todo, fue la perdida de vidas humanas, personas jóvenes que, por uno u otro caso, decidieron hacer el viaje. No paso a juzgar al Capitán y al marinero que no embarcaron, pues desconozco los motivos, salvaron sus vidas y ellos son los que deben juzgarse.

    El no encontrar los cuerpos de los tres desaparecidos puede estar debido a muchas circunstancias, pero sobre todo a la suerte, la mar es muy grande, con distintos tipos de corrientes en el fondo que en la superficie, y muchos lugares donde puede quedar atrapados los cuerpos. Esto ocurrió el año 1979, donde los medios de busca submarina eran bastantes precarios. Recientemente se han tratado de buscar los cuerpos de un adulto y dos niñas en las Isla de Tenerife, con unos medios mucho mas avanzados y solamente lograron encontrar el cuerpo de una de las niñas, por ello el no encontrarlos ha podido ser a la casualidad.





martes, 18 de enero de 2022

Nuestras Escuelas de Náutica y Máquinas cambian de nombre

 

Tengo intención de publicar en nuestro blog algunos escritos en los que recordar distintos aspectos de la reciente historia de las enseñanzas náuticas que vivimos hace mucho tiempo en primera fila y después, ya desde lejos, en calidad de jubilados.

Esta primera entrada quiero dedicarla al cambio de denominaciones que han sufrido los Centros oficiales españoles de formación de marinos mercantes en este período.

A principios del siglo XX, en la década 1914-1924, el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes acometió una reforma de la enseñanza náutica civil contra un plan de estudios que se había quedado obsoleto, reconociendo la difícil situación de las escuelas existentes agregadas a los Institutos, sin catedráticos propios, sin materiales apropiados ni locales independientes y sostenidas precariamente por las Diputaciones provinciales o por fundaciones particulares. El decreto establecía como centros independientes las escuelas y secciones de Náutica que funcionaban en La Coruña, Gijón, Santander, Bilbao, Bermeo, Lequeitio, Plencia, Santurce, Algorta, Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia, Alicante, Málaga, Cádiz y Santa Cruz de Tenerife.

Estos problemas quedaron definitivamente afrontados en febrero de 1924 con un decreto del Directorio Militar que integraba las enseñanzas de la Marina Mercante, y entre ellas las Escuelas de Náutica”, en la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima. En el mes de junio se promulgó otro Real Decreto sobre la reorganización de las enseñanzas de Náutica, que implicaba la reducción del número de centros; se suprimían las escuelas existentes y se creaban cuatro centros oficiales denominados Escuelas de Náutica y Máquinas, localizados en Bilbao, Cádiz, Barcelona y Santa Cruz de Tenerife, dependientes del Ministerio de Marina.

En 1947 se creó la “Escuela Oficial de Náutica y Máquinas” de la Coruña

Mediante la ley 144/1961 las “Escuelas de Náutica y Máquinas” (Bilbao, La Coruña, Cádiz, Barcelona y Santa Cruz de Tenerife) pasaron a depender de la Subsecretaría de la Marina Mercante (Ministerio de Industria y Comercio), adquiriendo el rango de Escuelas Técnicas de grado medio con el nombre de Escuelas de Náutica”.

A partir de 1975 las Escuelas de Náutica” alcanzan categoría de enseñanza superior sin integrarse en el ministerio de Educación y Ciencia (siguen en Comercio), iniciándose en 1977 un nuevo plan de estudios con tres años de duración para la Diplomatura y dos más para la Licenciatura.

Por Real Decreto de 29 de Septiembre de 1978 se estableció la oficialidad de la Escuela de Náutica de Santander y otro tanto ocurría con la de Gijón el 20 de Febrero de 1979, con lo que el número de Escuelas de Náutica oficiales se elevaba a las siete actualmente existentes.

En 1980, aunque continuaban dependiendo de Comercio, los planes de estudios eran aprobados por el Ministerio de Universidades y las Escuelas de Náutica” pasan a denominarse Escuelas superiores de la Marina civil”

A partir de1988 las Escuelas Superiores de la Marina Civil” se integran plenamente en la Universidad, aunque el control de las titulaciones profesionales continúan perteneciendo a Fomento. Dos de estas ESMC toman el nombre de “Facultades” en 1990, así en Cádiz es la Facultad de Ciencias Náuticas y en Barcelona la Facultad de Náutica.

Por R.D. 235/2004, las Escuelas Superiores de la Marina Civil” cambian su nombre, pasando a ser Escuelas Técnicas Superiores de Náutica y Máquinas”

Finalmente, la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (conocido como “Plan Bolonia”), canceló el catálogo oficial de títulos universitarios existente, causando una ingente oferta de nuevos títulos, en algunos de los cuales se incorporaba el sustantivo de “ingeniería” con la única intención de hacerlos más atractivos para el alumnado y poder así captar un número mayor.

Las nuevas titulaciones modificaron la denominación de algunas “Escuelas Técnicas Superiores de Náutica y Máquinas", como se indica más abajo en la relación actual:

Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas navales (Universidad del País Vasco)

Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas (Universidad de la Coruña)

Escuela Técnica Superior de Náutica de Santander (Universidad de Cantabria)

Escuela Superior de la Marina Civil de Gijón (Universidad de Oviedo)

Escuela Técnica Superior de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval (Universidad de La Laguna)

Escuela de Ingenierías Marina, Náutica y Radio electrónica (EIMANAR) (Universidad de Cádiz).

Facultad de Náutica de Barcelona (Universidad Politécnica de Cataluña)

Como puede observarse, hay en España siete centros superiores de formación de Marina Civil y cada uno de ellos ostenta un nombre diferente.

Me parece difícil lograr tal distinción cuando en todos ellos se explican (se supone) los mismos programas.



                                             Carlos Navarrete





viernes, 12 de noviembre de 2021

Profesionalización de los títulos de náutica deportiva (2)

 Habilitaciones anejas de los títulos náuticos de recreo (Capitán de yate, Patrón de yate y Patrón de embarcaciones de recreo)


El proceso de profesionalización se inició en 2009 creando el Certificado de Patrón profesional de embarcaciones de recreo (PPER), para cuya obtención se precisa ser Capitán de yate, superar una prueba teórica y realizar una serie de cursos, como se detalla en mi entrada anterior.

Poco a poco, la Administración continua otorgando atribuciones profesionales a los títulos de recreo, así diez años después otro Real Decreto (238/2019, de 5 de abril) estableció “habilitaciones anejas” para las titulaciones de Capitán de yate, Patrón de yate y Patrón de embarcaciones de recreo facultándoles para prestar servicios remunerados y justificando su actuación con los siguientes argumentos:

- Existe un campo de prestación de servicios cuyo nivel retributivo no lo hace atractivo para los profesionales de la marina mercante.

- Hay una reclamación, largamente expresada por parte de los titulados náuticos de recreo, para efectuar servicios profesionales acordes con su titulación

- Se ha producido una mejora en la formación de los titulados náuticos de recreo que les capacita para la prestación de determinados servicios.


Según el citado Real Decreto, los poseedores de los títulos de Capitán de yate, Patrón de yate y Patrón de embarcaciones de recreo (PER) podrán ser habilitados para:

1.

a) Prestar servicios de transporte de suministros, siempre dentro las aguas interiores marítimas y del mar territorial españoles hasta una distancia máxima de cinco millas desde el puerto, puerto deportivo, marina o playa de salida, efectuados mediante embarcaciones de recreo y motos náuticas, con destino a otras embarcaciones o buques de recreo.

b) Realizar actividades de atraque, fondeo, remolque o desplazamiento de embarcaciones de recreo dentro de las aguas correspondientes a puertos, puertos deportivos, marinas o playas, así como su traslado a otro puerto o lugar siempre que la navegación no tenga lugar a una distancia superior a cinco millas náuticas de la costa.

c) Realizar pruebas de mar de embarcaciones de recreo y motos náuticas.

d) Gobierno de embarcaciones destinadas al socorrismo en playas.

2. Los poseedores de los títulos de Capitán de yate y Patrón de yate podrán igualmente patronear embarcaciones de recreo transportando hasta 6 pasajeros para la realización de excursiones turísticas y la práctica de pesca de recreo, dentro del mismo ámbito geográfico señalado en el párrafo anterior.

Los requisitos para optar a dichas habilitaciones son:

1. Los Capitanes de yate, los Patrones de yate y los Patrones de embarcaciones de recreo (PER) podrán obtener las habilitaciones anejas cumpliendo los siguientes requisitos:

a) Disponer de las atribuciones complementarias propias de cada título de náutica de recreo.

b) Haber efectuado el curso de Formación básica en seguridad impartido en centros de formación marítima homologados por la Dirección General de la Marina Mercante.

2. La habilitación facultará para realizar las actividades de prestación de servicio a que se refiere el artículo anterior en embarcaciones de recreo para las que tengan facultado su gobierno, incluidas aquellas matriculadas en la lista 6.ª, siempre con respeto a las condiciones de seguridad que sean exigibles.

3. No se podrá trasladar un número de pasajeros o un volumen de carga mayor de aquel para el que estuviesen diseñadas las embarcaciones, sin que, en ningún caso, el número de pasajeros pueda ser superior a 6 personas.

4. Los titulados a que se refiere este artículo, obtenida la habilitación, podrán desarrollar las actividades para cuyo ejercicio faculta este capítulo, en motos náuticas siempre que la distancia desde el puerto, marina o playa de partida no supere las cinco millas, no se transporten más pasajeros que aquellos indicados por el fabricante de las motos en las instrucciones de uso y una carga no superior a 50 kilos.

Cuadro resumen requisitos y atribuciones titulaciones náutica de recreo



domingo, 31 de octubre de 2021

Profesionalización de los títulos de náutica deportiva (1)

 

Certificado de especialidad de Patrón Profesional de embarcaciones de recreo


Seguramente, algunos miembros de este grupo de marinos en proceso de “desguace” no estarán muy al día de los actuales planes de estudio, nuevas titulaciones, atribuciones, etc., así que voy a intentar -en mis próximas entradas- actualizar algunos aspectos de nuestro sector profesional.

Un Real Decreto de 2009, alegando la demanda de profesionales de náutica deportiva para el gobierno de embarcaciones españolas de recreo y para efectuar en puertos deportivos las tareas de movimientos, remolques y otras operaciones, justificaba la creación del Certificado de especialidad de Patrón profesional de embarcaciones de Recreo (PPER) al objeto de regular el desarrollo de las citadas tareas.

Este certificado, que emite la Dirección General de la Marina Mercante, tiene dos niveles PPER A (nivel 1) y PPER B (nivel 2) con diferentes atribuciones, según los requisitos exigidos.


Atribuciones:

I. Atribuciones relativas a la navegación:

Gobierno de embarcaciones de recreo de bandera española matriculadas en las listas sexta o séptima, siempre que no lleven más de 12 pasajeros, de eslora igual o inferior a 24 metros, en las siguientes categorías:

1. Navegaciones a lo largo de la costa dentro de la zona comprendida entre ésta y la línea de 60 millas paralela a la misma. (PPER A)

2. Navegaciones de cabotaje y a lo largo de la costa dentro de la zona comprendida entre ésta y la línea de 150 millas paralela a la misma. (PPER B)

Nota: Ambas categorías de PPER podrán prestar sus servicios profesionales como patrón en todo el mundo, dentro de los límites ya mencionados, en embarcaciones de recreo con bandera española. Es importante tener en cuenta que la legislación de cada país determinará las condiciones.

II. Atribuciones relativas a la formación:

1. (PPER A y PPER B).- Pueden actuar como instructor en las prácticas básicas de seguridad y de navegación para la obtención de las titulaciones: Licencia de Navegación, Patrón de navegación básica y Patrón de embarcaciones de recreo.

2. (PPER B).- Puede ejercer como Instructor en las prácticas reglamentarias de Radio Operador Corto Alcance

Requisitos:

  • Estar en posesión del título de Capitán de Yate (motor y vela).

  • Realizar cursos de formación de náutica de recreo y profesionales STCW de : Formación básica en seguridad, Formación sanitaria inicial o avanzada, Avanzado en supervivencia y botes de rescate (no rápidos)

  • Obtener la tarjeta profesional de operador general (PPER B) o restringido (PPER A) del Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima.

  • Aprobar un examen médico realizado por el Instituto Social de la Marina

  • Presentar certificado días de navegación de 24 meses como Patrón (PPER B) o acreditar un periodo de embarque de 50 días y 2500 millas (PPER A).

  • Superar examen (19 temas de legislación) en la Dirección general de la Marina Mercante

Aunque inicialmente algunos grupos interesados criticaron la creación del Certificado PPER por considerarlo “intrusismo profesional”, el tema no llegó a más y - después de diez años de existencia - ha demostrado ser efectivo y útil para lograr los objetivos deseados.

Los títulos de náutica deportiva (como su nombre explicita) no son profesionales y no pueden emplearse para efectuar trabajos o actos profesionales remunerados; sin embargo, la mayoría de implicados en el mundo de la náutica deportiva conocían que Capitanes y Patrones de Yate "trabajaban" cuando ostentaban el mando de yates, hacían "charters" y/o traslados y justificaban esas actuaciones por "razones de amistad" con los propietarios de las embarcaciones

Personalmente entiendo que el “Certificado de Patrón profesional de embarcaciones de recreo” se creó, acertadamente, para resolver y normalizar una realidad no legalizada.

El número de Certificados PPER en vigor sobrepasan los seis mil, según el presidente de ANPPER (Asociación Nacional de Patrones profesionales de embarcaciones de recreo), que vela por los derechos de sus socios, teniendo como una de sus metas próximas la conversión en Título del Certificado actual.


                                                      Carlos Navarrete



lunes, 16 de agosto de 2021

Adiós, Presidente

 

El día 13 de agosto falleció nuestro colega y amigo Enrique Bianchi Ruiz del Portal, Presidente del Círculo Marítimo- Junta de desguace.


Me ha emocionado leer estos días en nuestro WhatsApp, hondas, sentidas y bonitas palabras de pésame y despedida escritas por componentes del grupo.


Quiero que también en éste, nuestro blog, quede constancia de nuestra tristeza por su imprevisto y forzoso desembarque, tras casi siete años al mando de este rol de viejos marinos.


Donde estés, Enrique, te deseo toda la paz que mereces.


                                                        Carlos Navarrete



domingo, 15 de agosto de 2021

Recuerdos de Rogelio Garcés Galindo, Capitán de la Marina Mercante, Master Mariner y Comisarío de Averías

 

CAPITULO XLIX

BUQUE “CASTILLO DE ALMANSA” - 3ro. EMBARQUE


Volvieron a enviarme al ‘Castillo de Almansa’. Embarqué y desembarqué en San Ciprián, aunque en el desenrole pone Port Kamsar.



Desde que pasamos a bandera de conveniencia variaron los contratos de los todos los tripulantes, pues ahora en el sueldo se fijaban unas horas extra fijas que eran remuneradas tanto se hiciesen como si no; no era una mala solución, pero desde Elcano se empeñaron en que fuera mala.


Nada más embarcar se nos exigió que hiciésemos trabajar más horas a los tripulantes, para mantenimiento del buque, por supuesto sin pagárselas, y como se especificada en los contratos, estas horas debían hacerse cuando fuesen necesarias para maniobras, emergencias, etc., pero no como querían los inspectores, que seguían siendo de Elcano.


A cuenta de ello tuve varias discusiones, y en una de ellas le dije a un inspector que si quería que fuese él a explicárlo ya que los argumentos que me daban me parecían escasos y faltos de profesionalidad.


Como comenté antes, aunque todavía éramos todos españoles en este buque, había algunos en los que sólo dejaron al Capitán y al Jefe de Máquinas español, el resto, de varias nacionalidades.


Como no me plegaba a sus requerimientos, a principios de agosto me mandaron a casa en expectativa de embarque, y así estuve hasta finales de Septiembre; de ahí que en el desenrole y en Port Kamsar figure esta fecha, ya que los días de mar no me vendrían nunca mal para mi jubilación.


Me llamaron a Madrid y me comentaron que como el puesto de Capitán era de confianza del Armador, que podía seguir navegando con el mismo sueldo, pero con otra categoría, o acogerme a lo que teníamos firmado e indemnizarme dejando la Compañía.


Opté por lo segundo y me vine a casa, dando por terminada mi vida en los barcos, aunque no con ellos pues seguí, y sigo, vinculado.


Solo quiero añadir que, como siempre, los sindicatos, sean del tipo que sean, no hicieron más que su conveniencia. No es que en este caso los necesitase, pues pude valerme por mí mismo, pero los representantes del personal que quedaba de la Empresa Nacional Elcano, que seguían navegando en banderas de conveniencia, lo hicieron muy bien, pero para ellos.


Cobraban lo mismo que navegando, en su casa, por no dar la cara ni enfrentase a la empresa en ningún caso, y además, con dietas y gastos para visitar los barcos y seguir engañando al personal.


Cuando llegué a Elcano no comprendía la actitud de los oficiales, pues los encontraba a todos con una apatía fuera de lo normal, por eso siempre que tenía ocasión y necesitaban oficiales, los pedía nuevos. Poco a poco me fui dando cuenta y obrando de la misma forma.


Tenía mas valor en la Central el comentario de cualquier tripulante que la palabra de un Capitán o un Jefe de Máquinas, así que ‘puse pies en polvorosa’ y di por terminada esta relación.

Los Capitanes teníamos que informar de cada tripulante cuando desembarcaba. Intenté desde el principio que mis informes fuesen lo más exactos posibles, pero con el paso de los años, al ir dándome cuenta de cómo funcionaba, decidí darle los informes al Primer Oficial y limitarme a firmarlos. De todas formas no creo que sirviesen para mucho, ya que en algunas ocasiones mandé informes de algunos oficiales y pude observar que volvían los que tenían los peores informes.


Escuché muchos comentarios respecto a tripulantes que embarcaban donde querían, y a través de una serie de favores, pero como son comentarios y no puedo confirmar nada, me limito a hacer el comentario. Quizás sea más el ruido que las nueces, pero los había de muchos tipos.


Así se terminan casi 14 años de relación: fui indemnizado con la cantidad que teníamos pactada, y ‘si te he visto no me acuerdo’. No es que tenga malos recuerdos, comprendo que era mucho más rentable para la empresa pagar dos mil quinientos dólares a un ucraniano, que siete mil a un español; el negocio es el negocio y lo demás no importa, mucho menos las personas.


Después de acabar en Elcano, tuve la oportunidad de entrar en una empresa estibadora en Málaga, donde permanecí hasta finales del año 2001 en que me jubilé.


En estos años pasados en Opemar, nunca tuve añoranza del mar, quizás porque seguía en contacto con él, o porque me sentía algo defraudado.


Ahora que han pasado los años a veces me pongo a pensar si acerté volviendo a la mar o de haber seguido en tierra hubiese sido mejor la vida.


Por ello, espero que tanto mi mujer como mis hijos hayan sabido aceptar la vocación de su padre, pues cuando era joven, al llevar unos años en tierra si sentía nostalgia de mi profesión.


En el tiempo que pase navegando las personas que mas pena me dieron, fueron aquellas que habían estudiado esta carrera equivocadamente, ya que se les notaba y en ocasiones hacían la convivencia a bordo muy difícil y a veces poniendo en peligro la vida de los demás.


Este tipo de personas que lo único que deseaban era un puesto en tierra han sido los que mas daño han hecho a la marina, pues una vez conseguido este puesto sólo han luchado por no perderlo. Espero que el daño que han hecho alguien se lo reclame alguna vez.


Durante el tiempo que estuve esperando hice algunos cursos:










Y mientras estuve de Director en Opemr, también hice otros cursos:






Desde mi jubilación he intervenido en algunos casos como Comisario, Surveyor, o bien asistiendo a Capitanes. También suelo dar algunas charlas en las Jornadas sobre Gestión Portuaria, Marítima y Aduanera, que se realizan todos los años en Málaga.


Con esto termino con mis ‘Recuerdos’, esperando que aquellas personas que lo lean pasen un rato agradable. Bueno, un rato largo, y que las que menciono no se sientan ofendidas pues nunca ha estado ello en mi ánimo.


Un recuerdo a todos los familiares que no han podido leerlo por no estar entre nosotros, y a los que podáis leerlos hacerlo con el mismo cariño con el que yo lo he escrito.


Termino un año después de haberlo comenzado, en Torremolinos igualmente, y no creo que me queden ganas de escribir nada más.